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Partido Justicialista

El gobierno de Raúl Alberto Lastiri en números

Raúl Alberto Lastiri gobernó entre el 13/07/73 y el 12/10/73: 3 meses. Acá está cuánto cambió cada indicador del sitio que tiene datos de esos años.

13/07/73 a 12/10/73
Retrato de Raúl Alberto Lastiri
Raúl Alberto Lastiri
5con datos
  • 2Mejoraron
  • 3No se califican
  • 83Sin datos

Resumen del mandato

De los 2 indicadores con dirección y con datos, 2 mejoraron.

Otros 3 indicadores se muestran sin calificar, porque no tienen un lado bueno. Y 83 no tienen datos en este mandato (cuáles y por qué). Cada tarjeta entera es un enlace al panel con la serie completa; cómo se mide cada una, al final de la página.

No hay una nota global ni un puesto en un ranking: los conteos no se suman entre sí, porque para sumarlos habría que decidir cuánto pesa cada indicador y eso ya es una opinión.

Cuántos indicadores aporta cada tema a este conteo: uno cada uno (inflación, jubilaciones, dólar, reservas y crédito).

Cómo calificamos →Cómo se mide cada indicador ↓

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Mejoraron (2)

Indicadores en los que el número se movió hacia el lado que cualquiera aceptaría como mejor.

  • Inflación y preciosMejoró

    Inflación

    −9,4 puntos

    Lo recibió en64,9 %junio de 1973Lo dejó en55,5 %septiembre de 1973

    Venía bajando: en el anterior pasó de 75,9 % a 64,9 %.

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    cuánto aumentaron los precios en los doce meses anteriores

    Períodos: junio de 1973 → septiembre de 1973.

    Venía bajando: en el anterior pasó de 75,9 % a 64,9 %. Este mandato siguió en la misma dirección, pero un 43 % más lento (37,6 puntos por año contra 66,0 del anterior).

    Fuente: INDEC. Ver la serie completa

  • Dinero y créditoMejoró

    Reservas del Banco Central

    +43,9 %

    Lo recibió enUS$ 893 millones30/06/73Lo dejó enUS$ 1.285 millones30/09/73

    La mayor suba desde el gobierno de Juan Onganía.

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    cuántos dólares tenía el Banco Central el día del traspaso

    Períodos: 30/06/73 → 30/09/73.

    Venía subiendo hacía dos mandatos: en el anterior pasaron de US$ 790 millones a US$ 893 millones. Este mandato siguió en la misma dirección y tres veces más rápido (324 % por año contra 108 del anterior): es la mayor suba desde el gobierno de Juan Onganía.

    Hasta diciembre de 1995 el BCRA publica un saldo por mes y no por día: en los mandatos anteriores a 1996 las dos cifras son el saldo del último día de un mes, no el del día del traspaso. Antes de 1996 no hay valores diarios y no se inventan. Julio de 1963 sale 24,2 millones entre 241,0 en junio y 315,5 en agosto: es un dígito perdido en la publicación de la fuente, así que el mes se dibuja tal cual pero queda afuera de los máximos y los mínimos de la serie.

    Fuente: BCRA. Ver la serie completa

El resto (3)

Los que no se califican —porque no tienen un lado bueno—, los que no se movieron lo suficiente como para hablar de un cambio y los que tienen cifras pero no se pueden comparar. Van con su número igual, y cada uno dice por qué está acá.

  • IngresosSin calificar

    Jubilación mínima

    −1,3 %

    Lo recibió en$ 764.753junio de 1973Lo dejó en$ 754.909septiembre de 1973

    Cifras en pesos de septiembre de 2026

    La mayor caída desde el gobierno de Alejandro Lanusse.

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    cuánto compra el haber mínimo garantizado de cada mes, a precios constantes

    Períodos: junio de 1973 → septiembre de 1973.

    Venía subiendo: en el anterior pasó de $ 577.361 a $ 764.753. Acá cambió de dirección: es la mayor caída desde el gobierno de Alejandro Lanusse.

    Las dos cifras están en pesos de septiembre de 2026, para que se puedan comparar: en moneda corriente, cualquier número viejo parece chico.

    El haber mínimo no es un resultado: es un número que fija el gobierno por decreto. Que suba o baje en términos reales dice qué decidió hacer con ese piso, no cómo le fue al sistema previsional, y puede moverse en sentido contrario a lo que cobra la mayoría: cuando el mínimo sube más que el resto, la jubilación promedio puede caer igual. La que se califica es la promedio, que sí resume lo que efectivamente cobran los jubilados.

    El haber mínimo lo fija un decreto y queda nominal hasta el aumento siguiente, así que en los años de inflación alta su valor real se derrumba entre un ajuste y el otro: cada punto es el importe de ese mes contra el nivel de precios de ese mes. Es el haber puro, sin bonos ni refuerzos. Llevarlo a pesos constantes con el IPC del sitio es cálculo propio. Entre la renuncia de Galtieri y la asunción de Bignone (junio de 1982) y entre la de De la Rúa y la de Duhalde (diciembre de 2001) hay un mes que no gobernó ninguno de los presidentes de la lista: ese mes es el «recibió» del que entra y no el «dejó» de nadie.

    Fuente: Ministerio de Economía con datos de la ANSES, e INDEC (IPC). Ver la serie completa

  • Dinero y créditoSin calificar

    Dólar oficial mayorista

    ×1,00

    Lo recibió en$ 0,0000000000998jun 73Lo dejó en$ 0,0000000000998sep 73

    Venía sin cambios: en el mandato anterior pasó de $ 0,0000000000998 a $ 0,0000000000998.

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    cuántos pesos actuales (la moneda de hoy, sin ajustar por inflación) costaba un dólar oficial en el mercado entre bancos el día del traspaso

    Períodos: jun 73 → sep 73.

    Venía sin cambios: en el mandato anterior pasó de $ 0,0000000000998 a $ 0,0000000000998. Este mandato lo dejó donde estaba.

    • El dólar oficial mayorista quedó en $ 0,0000000000998 al final del mandato: era el valor más alto desde ago 73.

    Un dólar más caro favorece a quien exporta y castiga a quien importa o viaja; uno más barato, al revés. No hay un lado bueno.

    En pesos actuales, la moneda de hoy sin ajustar por inflación: entre 1940 y hoy el peso se renombró cuatro veces (peso ley en 1970, peso argentino en 1983, austral en 1985 y peso convertible en 1992) y el BCRA publica la serie ya convertida a la moneda actual. Hasta diciembre de 1991 es la serie mensual —el valor del último día de cada mes— y desde el 02/01/92, la diaria: en los mandatos anteriores a 1992 las dos cifras son de un fin de mes y no del día del traspaso. El mayorista es el precio entre bancos; el minorista, el del mostrador, que está en promedio 1,9 % por encima y se ve en el mismo panel. El cambio va en «cuántas veces se multiplicó» y no en porcentaje: en una serie que se multiplica por billones, un porcentaje no se lee.

    Fuente: BCRA (tipo de cambio mayorista de referencia). Ver la serie completa

  • Dinero y créditoSin calificar

    Crédito al sector privado

    +11,5 %

    Lo recibió en74.675.950 millones de pesosjunio de 1973Lo dejó en83.267.070 millones de pesosseptiembre de 1973

    Cifras en pesos de septiembre de 2026

    La mayor suba desde el gobierno de Juan Onganía.

    Ver detalleOcultar detalle

    cuánto les prestaban los bancos a las familias y a las empresas, a precios constantes

    Períodos: junio de 1973 → septiembre de 1973.

    Venía subiendo: en el anterior pasó de 68.752.223 millones de pesos a 74.675.950 millones de pesos. Este mandato siguió en la misma dirección, pero un 15 % más lento (54,6 % por año contra 64,2 del anterior): es la mayor suba desde el gobierno de Juan Onganía.

    Las dos cifras están en pesos de septiembre de 2026, para que se puedan comparar: en moneda corriente, cualquier número viejo parece chico.

    Más crédito puede ser una economía que se mueve o familias que llegan a fin de mes endeudándose. El número solo no distingue una cosa de la otra.

    Hasta marzo de 1996 la serie es la histórica de estadísticas monetarias del BCRA, mensual, que empieza en junio de 1940; desde abril de 1996 es la de las estadísticas monetarias v4 que el panel ya usaba. Son dos publicaciones del mismo BCRA con definiciones distintas de «préstamos al sector privado»: en los 361 meses en que las dos existen, el cociente entre ellas va de 0,77 a 1,41, así que la juntura no se puede corregir con ningún factor. Por eso cada tramo se dibuja con su propia publicación, ninguna fecha tiene dos valores y ninguna variación, ningún récord y ningún promedio cruza el corte. La serie viene en pesos de cada momento ya reconvertidos (las cuatro reconversiones de moneda están aplicadas en la publicación). Por eso el mandato que el corte parte al medio muestra sus dos cifras y no su cambio, y el mandato cuyo anterior se mide con la otra publicación no se compara contra él. Llevar la serie a pesos constantes con el IPC del sitio es cálculo propio.

    Fuente: BCRA e INDEC (IPC). Ver la serie completa

Lo que no se puede decir de este mandato

Estos indicadores no tienen ningún dato que toque el mandato. No se estima lo que no está: va el motivo y nada más.

Ver los 83 y por quéOcultar la lista

Cómo se mide

Qué es «lo recibió», cuándo se comparan promedios, la vara de doce meses, los puntos y los pocos casos.

En cada tarjeta manda cuánto cambió; debajo va de cuánto a cuánto. «Lo recibió» es el último dato del gobierno anterior y no el del día de la asunción: el período en que asume ya es suyo, y así lo que deja uno es exactamente lo que recibe el siguiente. Los flujos —turistas, patentamientos, transporte, energía, comercio exterior, resultado fiscal, delitos, suicidios, femicidios, nacimientos, muertes y carne— son la excepción: ahí va el promedio de su mandato contra el promedio del mandato anterior, porque un mes o un año suelto no dice qué pasó en un mandato. Lo mismo los precios de mercado —riesgo país, brecha cambiaria, tipo de cambio real y tasa del plazo fijo—: ahí es el promedio de los días hábiles del mandato, porque un precio que se mueve todos los días no se resume en el día del traspaso. Y en el precio del litro de nafta súper y el precio del litro de gasoil va el promedio del mandato contra el de los doce meses previos a la asunción, la misma cuenta que su panel: medirlos sólo entre sus dos puntas le cargaba a un gobierno el salto que ocurrió cerca del traspaso y al siguiente la corrección entera. Esas dos son ventanas de distinto largo, así que ahí la cadena de un mandato al otro no cierra, y el mandato en que empieza la serie —que no tiene esos doce meses— muestra el cambio entre sus dos puntas.

Cada tarjeta entera es un enlace al panel donde está la serie completa. Las tarjetas que tienen algo para contar —un récord, un cambio de dirección, el mayor movimiento de todos los mandatos— lo traen escrito adentro, y esas frases las calcula el sitio: si mañana cambia un dato, cambia la frase.

Manda el cambio. La cifra grande de cada tarjeta es cuánto se movió el indicador entre las dos puntas del mandato. El verde y el rojo van por significado y no por signo: que la inflación baje diez puntos es verde aunque el número lleve un menos adelante. La flecha, en cambio, acompaña al signo.

Lo que deja uno es lo que recibe el siguiente. En las series mensuales el mes de asunción ya cuenta para el que entra, así que «lo recibió» es el último dato del gobierno anterior y «lo dejó» es el último dato de su propio mandato. En las series diarias —reservas, dólar, tipo de cambio real, riesgo país y tasa del plazo fijo— el corte es la fecha exacta del traspaso (también para los promedios de los precios de mercado, más abajo), y si ese día no hubo rueda va el último día con dato; en las trimestrales, el trimestre que gobernó más días; en las semestrales, el que gobernaba a mitad del semestre; en las anuales, el año se le asigna a quien gobernaba el 1º de julio. En el PBI, cada punta es la media de cuatro trimestres: el del traspaso y los tres anteriores, nunca uno posterior.

Los flujos se miden por promedio. Los de turistas, patentamientos, transporte, energía, comercio exterior, resultado fiscal, delitos, suicidios, femicidios, nacimientos, muertes y carne son cantidades que ocurren en cada mes o en cada año: comparar el último período de un gobierno con el último del otro son dos períodos sueltos. En ésos, la tarjeta compara el promedio de los meses (o de los años) del mandato con el promedio del mandato anterior, con el mismo corte (el mes de asunción es del que entra; el año, de quien gobernaba el 1º de julio) y hasta el último período publicado si el mandato sigue en curso. Es la misma cuenta, y la misma unidad, que la comparación por presidencia del panel de cada uno: cada indicador se mide acá igual que en su panel. La cadena cierra igual: el promedio de uno es el que figura como «anterior» en el siguiente. El primer mandato de cada serie no tiene contra qué compararse, y si la serie cubre un mandato a medias, el promedio es de los períodos que hay y la tarjeta dice cuáles son.

Los precios de mercado, también. Riesgo país, brecha cambiaria, tipo de cambio real y tasa del plazo fijo son termómetros que se mueven todos los días, no saldos que se heredan: comparar el día que un presidente asumió con el día que se fue premia o castiga según dónde cayó el traspaso. En ésos la tarjeta compara el promedio de los días hábiles del mandato (de lunes a viernes, con el corte el día exacto del traspaso) con el mismo promedio del mandato anterior, igual que la tabla por presidencia de sus paneles. Las reservas, la deuda y el crédito, que sí se heredan, siguen con lo que recibió y lo que dejó.

Los precios al consumidor van contra los doce meses previos. En el precio del litro de nafta súper y el precio del litro de gasoil, la tarjeta compara el promedio de los meses del mandato con el promedio de los doce meses anteriores a la asunción, la misma cuenta que la tabla por presidencia de su panel. Medirlos sólo entre sus dos puntas le carga a un gobierno el salto que ocurrió cerca del traspaso y al siguiente la corrección entera. La vara son doce meses y no el mes anterior, porque un mes suelto depende de dónde cayó el traspaso; y es una ventana de doce meses, no un mandato, así que la cifra de la izquierda no es «el promedio del gobierno anterior». Lo que esto cuesta está dicho: se comparan ventanas de distinto largo —los meses del mandato contra doce—, así que ahí la cadena de un mandato al otro no cierra, y el resultado puede dar vuelta el signo respecto de las dos puntas. El mandato en que empieza la serie no tiene esos doce meses previos: su tarjeta muestra el cambio entre sus dos puntas, que responde otra pregunta, y lo dice.

Los mandatos consecutivos de una misma persona van separados. Menem 1º y 2º, Cristina Fernández de Kirchner 1º y 2º: cada uno tiene su página, para poder comparar cómo le fue en uno y en el otro.

Los hallazgos se calculan, no se escriben. Las frases que aparecen dentro de algunas tarjetas las arma el sitio recorriendo la serie completa y la lista de mandatos: si cambió la dirección, si quedó en el valor más alto desde tal año, si fue el mayor cambio de todos los mandatos con datos. Un hallazgo que dependa de menos de un tercio del mandato no se publica; uno de un mandato en curso dice que es parcial y hasta qué mes llega; y uno que mire para atrás cruzando los años del INDEC intervenido lo aclara.

En porcentajes y tasas, la variación va en puntos, no en porcentaje. Si la pobreza pasa del 40 % al 30 %, bajó diez puntos porcentuales; decir que bajó un 25 % es otra cuenta y se presta a confusión. La excepción son las tasas de los flujos —homicidios, robos, suicidios, femicidios—: comparan dos promedios y van en porcentaje, como en la tabla por presidencia de sus paneles. En todos los casos el cambio sale de las dos cifras que se ven, redondeadas como están en la tarjeta. Los importes en pesos se llevan a pesos de un mismo mes con el IPC del INDEC corregido entre 2007 y 2015, los años en que el organismo estuvo intervenido y publicó una inflación menor que la real. El resultado fiscal y la balanza comercial cruzan el cero —pasan de déficit a superávit y al revés—, así que su variación va en puntos del PBI o en dólares y nunca en porcentaje: un «−447 %» ahí no significaría nada.

Las cuentas del Estado se miden por el resultado, no por el camino. Bajar el déficit cuenta como una mejora cualquiera sea la forma en que se logró: subiendo impuestos, licuando jubilaciones, cortando obra pública o creciendo. El sitio mide lo que pasó con el número, no la política que lo produjo, y para eso están los otros cuarenta indicadores, que muestran qué pasó con las jubilaciones, con los salarios y con la actividad en el mismo período.

Hay indicadores que se miden sobre pocos casos. Los femicidios son unos doscientos cincuenta por año en todo el país: una diferencia de cuatro o cinco casos mueve la tasa, y no hay forma de saber si eso fue un cambio del fenómeno o del registro. En esos indicadores —y sólo en ésos— un cambio más chico que lo que la serie se mueve de un año al otro se muestra con su cifra pero va a «quedaron igual», con el umbral escrito en la tarjeta. El umbral no es un número elegido a ojo: es la mediana de los cambios entre años consecutivos de esa misma serie, y se recalcula solo cuando la fuente publica un año más.

Si falta un dato, se dice. Nunca se estima lo que no está: cuando la serie empieza después de la asunción se usa el primer dato disponible y se aclara de cuándo es; cuando no llega al final del mandato, se dice hasta dónde llega.

Todos los datos salen de las mismas series que alimentan los paneles del sitio y se actualizan solos. Si una cifra de esta página no coincide con la de su panel, es un error de esta página: escribinos a contacto@datopuro.com.ar. La metodología completa →

Ver todos los mandatos, de 1943 a hoy

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